Cilicio

Un cilicio es una prenda de vestir o accesorio utilizado para provocar deliberadamente incomodidad o sufrimiento en quien lo viste. Su uso estuvo extendido durante mucho tiempo en las diversas comunidades cristianas como medio de mortificación corporal, buscando así combatir las tentaciones de la carne y, sobre todo, la identificación con Jesucristo en los padecimientos que sufrió en la Pasión y los frutos espirituales que de ella se derivan.
 

 
Tradicionalmente, el cilicio era una camisa o túnica hecha de tela áspera o de pelo de animal. Su nombre deriva del latín cilicium, una capa hecha de pelo de cabra de Cilicia, una provinciaromana del sureste de Asia Menor; podía emplearse también como faja alrededor de la cintura o el vientre. La arpillera, que en el Nuevo Testamento se menciona con frecuencia como símbolo de luto y penitencia, se usaba del mismo modo; similar era también la vestimenta de pelo de camello usada por Juan el Bautista. El uso más temprano recogido del término está en el salmo 34 de la Vulgata de Jerónimo de Estridón (http://es.wikipedia.org/skins-1.5/monobook/external.png); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; padding-top: 0px; padding-right: 13px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; background-position: 100% 50%; background-repeat: no-repeat no-repeat; ">Salmos 35:13 en las ediciones protestantes), que reza
 

Ego autem, cum mihi molesti essent, induebar cilicio
La versión antigua de la Reina-Valera lo vierte al español como saco; la moderna dice ropas ásperas, mientras que la Biblia de las Américas emplea el término cilicio.
En el cristianismo primitivo el uso del cilicio para mortificar la carne llegó a ser muy frecuente entre los ascetas, los penitentes, y aquellos personajes mundanos que buscaban expiar el lujo y la comodidad prohibidos por el mandato bíblico (http://es.wikipedia.org/skins-1.5/monobook/external.png); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; padding-top: 0px; padding-right: 13px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; background-position: 100% 50%; background-repeat: no-repeat no-repeat; ">Mateo 19). Además del escozor provocado por la textura rugosa de la vestimenta, al emplearse de manera contínua se estimulaba la aparición de piojos, lo cual incrementaba la incomodidad.
Jerónimo menciona el uso del cilicio entre oficiales mundanos, sí como AtanasioJuan Damasceno y Teodorico. En esa misma época, Casiano de Imola desaprobó su uso, afirmando que satisfacía a la vanidad de quienes se mortificaban, y que estorbaba la aplicación al trabajo manual. En la regla de Benito de Nursia no se menciona el uso del cilicio, pero la S. Benedictus illustratus, sive Disquisitionsum monasticarum libri XII, quibus S.P. Benedicti Regula et religiosorum rituum antiquitates varie dilucidantur de Benedict van Häften, escrita en el siglo XVIIsostiene que era frecuente en la etapa temprana de la orden.