Castración

Castración, en los animales domésticos o en los seres humanos, es cualquier cirugía destinada a retirar los órganos sexuales, los testículos de un macho o los ovarios en las hembras. Esto causa la esterilización, con lo que se impide la reproducción; también se reduce drásticamente, en consecuencia, la producción de las hormonas generadas básicamente en dichos órganos, como la testosterona o los estrógenos (Una pequeña parte de las mismas se produce en la corteza suprarrenal).
Alguien castrado antes del inicio de su pubertad retendrá su voz aguda, cuerpo y genitales pequeños (en caso de quedarle el pene se mantiene como un pene infantil), no desarrollará vello púbico, y tendrá poca apetencia de sexo, o ninguna.
 

En tiempos antiguos, la castración incluía la extracción de todos los genitales masculinos. Esto involucraba un gran peligro de muerte debido a una hemorragia o una infección, y en algunos lugares, como en el Imperio Romano de Oriente, se veía como una sentencia de muerte. Eliminar exclusivamente los testículos implicaba mucho menos riesgo.