Trabalenguas 3

 Erre con erre, entre brincos;

 

erre con erre, otra vez;

 

vienen los ornitorrincos

 

nadando, corriendo y rodando a la vez.



 

Parra tenía una perra.

 

Guerra tenía una parra.

 

La perra de Parra subió a la parra de Guerra.

 

Guerra pegó con la porra a la perra de Parra.

 

Y Parra de dijo a Guerra:

 

-¿Por qué ha pegado Guerra con

 

la porra a la perra de Parra?

 

Y Guerra le contestó:

 

-Si la perra de Parra no hubiera

 

subido a la parra de Guerra,

 

Guerra no hubiese pegado con la porra a la perra de Parra.



 

Fui al perejil

 

y me emperejilé;

 

para desemperejilarme

 

¿cómo me desemperejilaré?



 

Una vieja bodija

 

pericotija y tarantantija,

 

tenía tres hijas bodijas

 

Perico, Tija y Tarantija.



 

Mucha mula cucha, mucha cucha mula,

 

tiene la chamula Chucha.

 

Chucha la chamula tiene mucha mula cucha,

 

mucha cucha mula.



 

Érase una vieja

 

teca, meca, chiringorda,

 

vieja y sorda.

 

Si la vieja no hubiese sido

 

teca, meca, chiringorda,

 

vieja y sorda,

 

tampoco sus hijos hubieran sido

 

tecos, mecos, chiringordos,

 

viejos y sordos.



 

En un árbol verde,

 

reverde, reverde,

 

todo florecido,

 

resido, resido.



 

Sala Catula

 

Chalchicomula

 

dibidi dabidi bu

 

dubidi dubidi da

 

el que diga estas palabras

 

pronto un hechizo tendrá.



 

Erre con erre, no encuentro;

 

erre con erre, van tres

 

otro animal en mi cuento

 

con erre de rana, de burro y de res.



 

Pepe peina pocos pelos

 

pero peina peluqueros,

 

peina peine Pirámide

 

pero pocos pelos peina.



 

Recia la rajada rueda,

 

rueda rugiendo rudamente rauda

 

rauda rueda rugiendo rudamente la rajada rueda.

 

¡Rueda rauda, recia rueda,

 

rauda reciamente rueda!

 

¡Rueda recia, rauda rueda, rugiente rajada rueda!



 

Paco Peco, chico rico,

 

le gritaba como loco a su tío Federico.

 

Y éste dijo:

 

Poco a poco, Paco Peco, ¡poco pico!



 

Mariana Magaña desenmaraña

 

mañana la maraña que enmarañará

 

Marina Mañara.

 

¿Desenmañará mañana Mariana Magaña

 

la enmarañada maraña que enmarañó

 

Marina Mañara?



 

Trastabillando tras ella trocar tres trastos trató,

 

tras ella trastabillando trastros tres trastabilló.



 

Venancio vendía bonitas boinas, bonitas, baratas,

 

embalaba baberos, bolillos, botas bellas

 

y boinas buenas.

 

Besaba Venancio a la bebita babosa,

 

baleaba valientes bandidos brabucones

 

y basta verle botar barquitos

 

que bien navegaban para brindar

 

por barloventosa ventura.



 

Memo Medina mimaba melosamente

 

al minino de su mamá Manuela,

 

mientras Modesto, muchacho moreno,

 

remontaba las cumbres a lomo de mula

 

comiendo y mascando



 

Jamás juntes a jinetes con los jóvenes germánicos

 

ni generes germicidas, ni congeles gelatinas,

 

ni ajusticies a Juristas en sus Juntas Judiciales.



 

En el peral de Pedro aparecieron pocas peras

 

porque los perros pudieron rescatarlas

 

a pesar de las pedradas que con poca

 

puntería les propinaba Paco.



 

Catalina cantarina, Catalina encantadora:

 

- Canta, Catalina, canta,

 

que cuando cantas me encantas!

 

Y que tu cántico cuente un cuento

 

que a mí me encanta.

 

¿Qué cántico cantarás, Catalina

 

cantarina?

 

Canta un cuento que me encante,

 

que me encante cuando cantes.

 

Catalina encantadora, ¿Qué cántico

 

cantarás?



 

Corazón de chirichispa

 

y ojos de chirichispé:

 

tú que me enchirichispaste,

 

hoy desenchiríspame.



 

Me trajo Tajo tres trajes,

 

tres trajes me trajo Tajo.



 

Había una caracatrepa

 

con tres caracatrepitos.

 

Cuando la caracatrepa trepa,

 

trepan los tres caracatrepitos.



 

¡Qué triste estás, Tristán,

 

con tan tétrica trama teatral!



 

Doña Panchívida

 

se cortó un dévido

 

con el cuchívido

 

del zapatévido.

 

Y su marívido

 

se puso brávido

 

porque el cuchívido

 

estaba afilávido.



 

Si tu gusto gustara del gusto

 

que gusta mi gusto,

 

mi gusto gustaría del gusto

 

que gusta tu gusto.

 

Pero como tu gusto

 

no gusta del gusto

 

que gusta mi gusto,

 

mi gusto no gusta del gusto

 

que gusta tu gusto.



 

Me han dicho

 

que has dicho un dicho,

 

un dicho que he dicho yo,

 

ese dicho que te han dicho

 

que yo he dicho, no lo he dicho;

 

y si yo lo hubiera dicho,

 

estaría muy bien dicho

 

por haberlo dicho yo.



 

El trapero tapa con trapos

 

la tripa del potro.



 

En el juncal de Junqueira

 

juntaba juncos Julián.

 

Juntóse Juan a juntarlos

 

y juntos juntaron más.



 

Como poco coco como,

 

poco coco compro.



 

El hipopótamo Hipo

 

está con hipo.

 

¿Quién le quita el hipo

 

al hipopótamo Hipo?



 

Teresa trajo tizas hechas trizas.



 

Papá, pon para Pepín pan.



 

¡Qué ingenuo es Eugenio!

 

¡Y qué genio tiene el ingenuo Eugenio!



 

Pepe Peña

 

pela papa,

 

pica piña,

 

pita un pito,

 

pica piña,

 

pela papa,

 

Pepe Peña.

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